miércoles, 25 de noviembre de 2015

Sobre la intención del vacío

I
!Vacuidad¡
íngrima plenitud
en el vacilar de una hoja.
Que este instante
no sea guardado
ni por tiempo, ni por memoria;
más en ti, Vacuidad,
absoluto sea
en la efímera
elocuencia de su esencia.

!Vacuidad¡
Profundo misterio
en el silencio palpitante
de una gota;
más en el corazón
no se albergue intención alguna,
Pues en tí Vacuidad,
ni tiempo ni memoria
tendrán abrigo

!Vacuidad¡
hermosa austeridad
en la exhalación última.
Aunque perplejo
el ánimo, no hay apego.
El río de la memoria
se evapora
soplando el tiempo
de la forma,
y en ti Vacuidad
ni el polvo ni la sombra
serán presencia.

martes, 17 de noviembre de 2015

SER SIN HACER, SIENDO...

Ser sin hacer, siendo agua que moja,
palabra que nombra.
sombra sin cosa.
Ser sin hacer, siendo fuego que quema,
latente segundo,
eco sin ruido.
Ser sin hacer, siendo viento que sopla,
roca sin tiempo,
polvo en la boca.
Ser sin hacer, siendo tierra que engendra,
masa sin forma,

eterno Vacío.

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I
En las penumbras del medio día
cosecharas palabras ciegas.
Cuando el árbol se alce
y bajo tus pies las raíces rompan el firmamento,
tus manos araran estos efímeros pensamientos.
Porque somos sombras suspendidas
en el raudo río
que lentamente se disuelve
en las arenas
a la orilla del camino.
II
No es por amor
que mis palabras nacen,
ni poseídas de odio están;
más a un demonio debo mi paz
en la turbulencia del pensamiento
III
Cuando caigo desvanezco mi forma
soplando con fuerza el rito del llanto.
Cuando caigo el polvo es mi morada
elevándome a la nada.
IV
Soy angustia permanente
soy miedo y por miedo camino el filo,
cayendo, cayendo
cayendo...
Con los huesos hechos promesas
y el corazón llameante hirviéndome los sesos,
soy angustia latente
sin que cada segundo pase por ser vencido.


sábado, 14 de noviembre de 2015

TO BE OR NOT TO BE


I
Transitorios son los sueños que he perdido en el camino
transitoria es la palabra que me define como algo.
transitoria es la masa que existo.
dar un paso, definir el rumbo; dar un paso, aventarse al vacío
dar un paso, nacer; dar un paso, morir.
y si miro las sombras bajo el sol, encuentro la noche albergada
en moléculas perdidas; alguna vez fueron roca,
alguna vez fueron cuerpo, hoy solo son substancia errante
por que transitorio lo es todo entre el cielo y la tierra.


II
Melancólica es el hambre cuando el maíz y la papa resultan ajenos
cuando la tierra que piso enferma mis raíces
cuando la memoria se desdibuja entre primaveras y otoños
cuando el frío hace sed y el calor acalambra
melancólico resulta el sueño, cuando nada está despierto
y las montañas como espectros soplan sin aroma desde el este

III
Con la lengua ensartada en consonánticas divagaciones
los fonemas comienzan a mutar las formas
y busco no caer mientras camino a tientas
intentando decir de donde vengo.
IV
extraño como visión lejana hoy me encuentro
siendo extranjero de mi mismo
intentando palabrear espantos
a cuatro tiempos.


lunes, 9 de noviembre de 2015

Carta a un mal sueño y el sortilegio de la niñez





I
¿Recuerdas cuando nos conocimos? O mejor ¿cuando tu te presentaste?
Mmmj, yo si lo recuerdo. Sería ya entrada la noche, una noche calurosa del llano, en esa casa gigante; recuerdo dejar el patio mientras todos bebían, entrar al cuarto, y sabes, de ahí en adelante todo lo recuerdo azul, me acosté y no alcance a quedarme dormido cuando tu, con dulce voz hablaste diciéndome -tranquilo, no te va a pasar nada, ven tranquilo...
Para tu gozo me helaste de la sangre hasta los huesos. Esa noche mi corazón enturbio su latido natural, perdí la confianza en Dios; por más que ore, por más que abrace la cruz, tu te burlabas de mi temor. ¡Maldita noche sin sueño! Recuerdo ir corriendo al patio en busca de ayuda y todos ebrios y medio dormidos solo decían -tranquilo, eso es la !virgen¡ vaya mas bien adormir y no joda culicagado- maldita noche esa.
A la mañana siguiente solo una tía recordaba el hecho exclamando- ¡Ay! mijito ¿entonces la virgen se le esta presentando? siéntase bendecido-
¡Ja! Tu virgen. Desde ese momento supe que eras odio puro.

A los ocho años me fundí en el limite de los mundos, con los etéreos efluvios que emanan de lo aún no formado. Me aventaste en un laberinto de espejismos donde mi cuerpo es fragmento, donde muchos son yo y yo no soy nada. La brujería de la niñez hizo de mi, un espacio propicio para ti, para los murmuradores.. Pero ahora estoy cansado, realmente agotado de vivir con este peso en la nuca, con la densa pesadumbre que es tenerte parasitando mi vida. Se que mi error, aunque muy inocente, fue haber roto el cristal que nos separaba. Tal vez sea por eso que ahora te escribo estas cartas.
II
Amores odiados son los que te escucho narrar, mis sueños son tus palabras, mi cuerpo un templo que añoras. Pobre niño el que confía en mi, si apenas puedo mantenerte tras la linea de la cordura; pobre, sonriéndome y hablándome como si yo lo entendiera. Te pido que no te rías mientras le doy su comida, que no le hables cuando el se queda mirándome en silencio, indagando allí donde no puedo ver. No quiero que el termine como yo junto a ti.
Cuando te conocí me vi a ventado a desconfiar de ese dios del que herede la cruz, me acaricie hasta envenenarme de pecado y vomite el agua que me dio este cristiano nombre, así lo hice y no fue por ti, lo hice por mi, por iniciativa de lo que no se de mi. Pienso que lo hice siendo muy humano, odiando ser tan humano, que tonto soy.

Hablemos de Dios. Pero no te molestes, ¡siéntate! Dándome la espalda eso si. Pronto entrare en sueños y podrás desgarrarme el alma en odio, pero antes escúchame. No puedo creer en la bondad pendenciera, en la cruz dolorosa que limpia pecados o en la sangre del cordero que crea rebaños. más me pregunto sobre lo sagrado. Dime, ¿conoces lo sagrado? ¿que es lo sagrado? Yo te considero sagradamente profana. Cualquiera pensaría que te odio como tu a mi, pero es que lo sagrado entre tu y yo es el odio, nuestro territorio de amor es el miedo, nuestro hogar es la tormenta. Y bueno si dios es lo sagrado entonces dios es todo eso; tu y yo estamos dentro de dios como moléculas gravitando un eterno huracán.
III

Me desgarre el manto blanco, y la cruz de ceniza se deshizo fecundando la tierra en la que anide.
Te diré que conocí lo sagrado en mi propia sangre, en ese silencio que es no soñar; en el austero abrazo del hambre con el que inicie estos pasos. Ha sido un viaje arduo, denso y enfermo; he pasado muchas veces por tu casa sin parar a descansar, sin beber de tu vino ni comer de tu carne. Pues también han sido muchas las veces que he visto y sentido la presencia de aquello sin nombre que me platica sin palabras.
Tu yo no estamos mas cerca de eso que un cuerpo de su propia sombra.


 ¡dime! Dime hoy Si es que me escuchaste, a qué le temes tú si no es a mi como yo a ti. Después de tantos años me doy cuenta que no se quien eres exactamente, no se que quieres, que haces tan cerca y tan lejos de mi. solo te diré que aquello sagrado que hoy llamare dios, mí dios, y no es un dios de amor o un dios vengativo solo es lo que debe ser cuando debe serlo, tal vez es por eso es que nunca puedes sobrepasar los limites del sueño, tal vez es por eso que mi ira nunca puede sobrepasar los limites del grito. Bendito sea entonces mi dios sin nombre ni mundo, tan vagabundo y solitario como el polvo. Bendito sea ese dios que lo es todo entre tu y yo.